PREGUNTÉ….. PERO NADIE SE ATREVIÓ A CONTESTAR
SECCION A: ASPECTOS GENERALES DEL AGUA
CAPÍTULO 10
EL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO: CONFLICTOS POR EL AGUA ENTRE MÉXICO Y SUS VECINOS
Comentamos en el capítulo anterior que las aguas del río Colorado se reparten entre 8 estados de la Unión Americana y le toca un pequeño remanente a México.
Este remanente no se debe a la buena voluntad de los vecinos, sino a la presión de grupos ecologistas de aquel país a los que preocupa un pequeño cetáceo llamado “vaquita marina” que sólo existe en el Golfo de Cortés, en la desembocadura del río Colorado y que está en peligro de desaparecer por la baja calidad de las escasas aguas de dicho río que logran llegar a su desembocadura.
Para aclarar algunos conceptos que se complican por el cambio de las unidades de medida utilizadas en ambos países voy a incluir una pequeña tabla de conversión:
| CONVERSIÓN de UNIDADES en HIDRÁULICA | |||||
| 1 acre | 4046.86 | m2 | 1 hectárea | 2.471 | acres |
| 1 pie | 0.3048 | m | 1 metro | 3.281 | pies |
| 1 acre-pie | 1233.48 | m3 | 1 millón de m3 | 810.712 | acres-pie |
Como consecuencia del Tratado Internacional de Límites y Aguas de 1944 entre ambos países, le tocan anualmente a México 1.5 millones de acres-pie de las aguas del río Colorado, que son entregadas y medidas en la Presa Morelos.
Sin embargo, el escurrimiento medio anual de la cuenca del Colorado, que abarca unos 632,000 kilómetros cuadrados, es muy variable, puede fluctuar desde 12 millones hasta 18 millones de acres-pie. Y esa agua debe distribuirse entre unos 30 millones de habitantes.
El escurrimiento promedio durante los últimos años ha sido de 14 millones de acres-pie, los que equivalen a unos 17,270 millones de metros cúbicos, pero las asignaciones a las que tienen derecho los ocho estados de la cuenca conforme a las diferentes leyes y convenios en aquel país son:
| ASIGNACIÓN: | Millones acres-pie | Millones de m3 | ||
| California | 4.400 | 5,427 | ||
| Colorado | 3.881 | 4,787 | ||
| Arizona | 2.800 | 3,454 | ||
| UTA | 1.725 | 2,128 | ||
| Wyoming | 1.050 | 1,295 | ||
| New Mexico | 0.844 | 1,041 | ||
| Nevada | 0.300 | 370 | ||
| MEXICO | 1.500 | 1,850 | ||
| Sumas: | 16.500 | 20,352 |
Resulta obvio que esa distribución es muy optimista, ya que excede en casi 20% la disponibilidad promedio. Por lo tanto, sólo en años muy abundantes en lluvias y nevadas se va a lograr cumplir con las asignaciones mencionadas. En años normales se tendrá un reparto insuficiente, que casi siempre se hace en forma proporcional al agua disponible.
El Tratado de 1944 sólo hacía mención de la cantidad de agua y no de la calidad de la misma, por lo que en los años sesentas el agua que llegaba a México traía una salinidad cercana a las 1,500 partes por millón. Obviamente resultaba totalmente inadecuada para la agricultura.
Esto provocó muchas protestas en tribunales internacionales, pero no fue sino hasta 1974 cuando (gracias en parte al embargo petrolero árabe de 1973), el Presidente Echeverría logró un nuevo acuerdo que obligó a los Estados Unidos a construir la planta desaladora de Yuma Arizona, para entregar a México agua con la misma calidad que la que reciben los agricultores del otro lado.
También en el sexenio de Echeverría se construyó el Acueducto Río Colorado-Tijuana. Ese acueducto conduce unos 4,000 litros por segundo a una distancia de más de 200 kilómetros y superando una altura de casi 2,000 metros como puede verse en La Rumorosa. Esta magna obra fue construída hace casi 40 años por ingenieros mexicanas trabajando en empresas mexicanas, bajo la dirección de Ia Secretaría de Recursos Hidráulicas que encabezaba el ingeniero Leandro Rovirosa Wade.
Que extraño que ahora en 2013, todavía sea un “secreto de estado” conocer los datos técnicos del Acueducto II, que conduce apenas la tercera parte de aquel volumen, a una distancia de ochenta kilómetros y superando una altura de 1,200 metros y que nuestra Comisión Estatal de Aguas de Querétaro haya tenido que recurrir a “expertos internacionales” para realizar esa obra, sustancialmente inferior a la mencionada arriba.
CAPÍTULO 11
“NO SE VALE QUE SE UTILICE EL AGUA COMO BANDERA POLÍTICA”
NOTA. Interrumpo la presentación de temas relacionados con el agua y el cambio climático para hacer esta recomendación que es más urgente.
Como era de esperarse, en cada temporada de campañas electorales estaremos presenciando enfrentamientos entre diversos grupos políticos en los que se hace uso del agua como bandera de unos y otros. Esto no puede llevar a ningún resultado benéfico ni para la población, ni para los organismos operadores ni menos para los ecosistemas.
Los partidos con tendencias populistas ofrecen “bajar las tarifas del agua” sin decir cómo manejarían la economía de los organismos operadores, ni proponer otras alternativas tales como reducir el desperdicio del recurso y mejorar la eficiencia.
Otros partidos han engañado a la gente haciéndole creer que traerían importantes volúmenes de agua a la zona metropolitana antes de terminar su administración, a sabiendas de que era imposible terminar las obras propuestas antes del 2009. Y siguen atrayendo más y más población a este engendro de megalópolis (engendran crecimiento, pero no logran un verdadero desarrollo), para favorecer a fraccionadores poco escrupulosos, sin importarles los derechos ni la calidad de vida de las personas que ya habitamos aquí.

Véase el tan cacareado “Mega-desarrollo de Zibatá” ubicado en el municipio de El Marqués pero que gravitará sobre los actuales habitantes de Santiago de Querétaro, no sólo en el aspecto fundamental del agua, sino afectando gravemente nuestras vías de comunicación ya de por sí saturadas. Pregúntense ustedes mismos por donde van a bajar esos 300,000 habitantes adicionales si no es por las vías que desde ahora ya están saturadas.
En el Valle de México se está viendo el conflicto entre las autoridades federales, el gobierno del Estado de México y el gobierno del Distrito Federal motivado por la poca participación en proyectos disímbolos, aunque ambos resultan muy importantes: por una parte la construcción del Túnel Emisor Oriente (TEO) y las plantas de tratamiento de aguas residuales que está realizando la Comisión Nacional del Agua y por otra la solicitud del gobierno del D.F. de que se atienda primero la urgente modernización del Sistema Cutzamala y que se amplíe la planta potabilizadora de Los Berros.
En este caso pasaron más de 30 años para que se acordaran de que el drenaje profundo y el emisor central necesitaban mantenimiento. Fueron construidos en la época de Echeverría y por suerte no ocurrió un derrumbe en el túnel que nos hubiera llevado al “cacaclismo anunciado”. Ahora afortunadamente el gobierno federal está construyendo el TEO, que es la redundancia que se requiere en TODAS las obras de ingeniería, pero especialmente en esas obras vitales para el Valle de México.
También en época del Presidente Echeverría se iniciaron las obras del Cutzamala, afluente del río Balsas. Yo era Vocal Secretario de la Comisión del Balsas y en una reunión con el presidente, con el regente Sentíes y con las constructoras, les exigimos que el agua que se iba a tomar de nuestra cuenca se nos devolviera como agua residual a través de un segundo túnel hacia el Sur. Este túnel descargaría en la cuenca del Amacuzac que es otro afluente del Balsas.
No nos hicieron caso, pero lo peor es que el crecimiento poblacional y la deforestación en la cuenca del Cutzamala redujeron la vida útil de la presas de las que se toma el agua para potabilizarla en la Planta de los Berros y mandarla al Valle de México. Además, se ha diferido el mantenimiento y la construcción de líneas de conducción paralelas en los tramos peligrosos donde pudiera cortarse el abastecimiento de agua. Ya nos alcanzó el Cambio Climático Global y sólo han pasado 6 sexenios.
En el estado de Hidalgo se partidizó el rechazo a un confinamiento de residuos peligrosos en el municipio de Zimapán, donde hace algún tiempo nos tocó en la Comisión Nacional del Agua atender un conflicto entre este municipio, cuyas aguas subterráneas contienen arsénico y el vecino municipio de Tasquillo, de donde hubo necesidad de llevarles el agua potable.
Todos esos problemas latentes se enardecen en tiempos políticos como los actuales. (Los lixiviados del mentado confinamiento irán, por la fuerza de la gravedad a dar al embalse de la presa Zimapán. Las filtraciones de esa presa serán enviadas por el Acueducto II).
En 1991, lo primero que hizo la primera administración panista de San Juan del Río fue crear el organismo operador llamado JAPAM (Junta de Agua Potable y Alcantarillado Municipal) para administrar su agua e independizarse de la CEA. Sin embargo, poblaciones como Tequisquiapan no lo han logrado a pesar de los esfuerzos de administraciones tanto priístas como perredistas o panistas.
Parece que Tequisquiapan es la “joya de la corona” para la CEA, por la abundancia y poca profundidad de los mantos acuáticos a diferencia de otros municipios. En consecuencia, ese bombeo es más barato y provoca siempre un superávit en las cuentas.