Las ciudades enfrentan una aparente paradoja: durante la temporada de lluvias, grandes volúmenes de agua se deben desalojar con rapidez para evitar inundaciones; pero meses después, esa misma agua hace falta y debe obtenerse de fuentes cada vez más comprometidas. Durante mucho tiempo, la respuesta de la ingeniería urbana se orientó fundamentalmente a conducir la lluvia y alejarla de las zonas habitadas. Hoy, ante una creciente presión sobre las fuentes de abastecimiento, resulta imperativo modificar ese enfoque.
Así surge el concepto de ciudad esponja: una urbe que, en lugar de limitarse a desalojar el agua pluvial, desarrolla capacidad para captarla, retenerla, infiltrarla, almacenarla y, cuando las condiciones lo permiten, aprovecharla. No se trata de una técnica única, sino de una concepción integral que comprende diferentes soluciones y escalas de intervención.
El desafío es particularmente complejo porque justo en las ciudades se concentra una importante demanda de agua y, paradójicamente, donde cada vez existen menos espacios disponibles para almacenarla. Los sitios que, en efecto, podrían destinarse a bordos, presas o grandes depósitos se encuentran frecuentemente ocupados, tienen otros usos de suelo o pertenecen a particulares. A ello se agregan problemas inherentes a los propios cuerpos de agua, como: evaporación, contaminación y pérdida progresiva de capacidad por azolvamiento.
Dentro del amplio conjunto de estrategias asociadas a las ciudades esponja, el trabajo se centra en una alternativa particular: los tanques esponja. El principio es relativamente sencillo: sustituir bajo el terreno un determinado volumen de suelo por estructuras modulares de gran resistencia y más de 95 % de porosidad, capaces de generar un importante espacio de almacenamiento sin modificar el uso de suelo en la superficie. De esta manera, parques, jardines, estacionamientos, vialidades y otros espacios urbanos pueden adquirir una segunda función, prácticamente invisible: retener temporalmente agua de lluvia.
Esta solución presenta ventajas importantes frente a sistemas convencionales de almacenamiento: alta capacidad útil, elevada resistencia estructural, pérdidas y contaminación casi nula, recuperación del uso de suelo y una construcción que, prácticamente, no emplea concreto ni acero para habilitarla.
Pero construir un tanque no basta. Hay que saber cuánto almacenar, dónde hacerlo y para qué. Cuando el objetivo principal es la atenuación de escurrimientos y la mitigación de inundaciones, el dimensionamiento se puede plantear en términos del costo de la obra frente al daño que se logra evitar. Cuando el propósito es aprovechar el agua captada, el problema cambia: se debe considerar también el valor del agua que sustituye.
Es aquí donde interviene la hidrología urbana de base física. Mediante la modelación de la lluvia, la escorrentía, la captación, el almacenamiento, los excedentes y el consumo, es posible simular el comportamiento del sistema durante periodos prolongados y determinar dimensiones que respondan a las condiciones óptimas para cada sitio. El trabajo presenta esta metodología y algunas aplicaciones desarrolladas para casos concretos.
El potencial no es menor. Por ejemplo, una precipitación anual de 600 mm sobre una techumbre de 80 m² genera un volumen cercano a 48 m³ de agua, equivalente a varios meses de consumo doméstico. A escala urbana, la pregunta deja entonces de ser solamente cómo desalojar la lluvia para convertirse en otra mucho más interesante: cuánto podemos conservar de ella y cómo podemos aprovecharla.
Ése es, finalmente, el cambio de enfoque que se propone: De la lluvia como amenaza a la lluvia como recurso. La ponencia “Ciudades esponja: la nueva frontera de la hidrología urbana”, presentada en el XVIII Congreso de Ingeniería Civil (2026), desarrolla esta propuesta y muestra cómo los tanques esponja pueden convertirse en una herramienta para enfrentar simultáneamente dos grandes desafíos de nuestras ciudades: el manejo de los excedentes pluviales y el mejor aprovechamiento de un recurso cada vez más valioso.
Se puede acceder a la conferencia completa con el siguiente enlace de video:
GRUPO DE LOS CINCO
“Nuestro conocimiento y experiencia en beneficio de la sociedad.”