ANÁLISIS Y ESTRATEGIAS DE SOLUCIÓN
Dr. José Antonio Nieto Ramírez (†)
Ing. Lorenzo Rubio Espinoza de los Monteros (†)
Ing. Juan Ignacio González Jáuregui Altamira
Dr. Nabil Mobayed Khodr
Ing. Enrique Ortega Torres
M. en I. Filiberto Luna Zúñiga
Santiago de Querétaro, julio del 2021
TERCERA PARTE
6.2 Estrategia ejecutiva
PRIMERA. La complejidad del tema del agua obliga por necesidad a la creación de un Centro de Trabajo que dependa directamente del Ejecutivo del Estado, con el fin de que estudie, analice y proponga políticas públicas, programas y acciones tendientes a optimizar el aprovechamiento y conservación del recurso en beneficio de la población de Querétaro.
SEGUNDA. Las inversiones que se requieren deben distribuirse en un horizonte de dos a diez años, con fines de planeación y ejecución de obra, en el entendido de que el Gobierno Federal tiene la obligación de participar económicamente en las mismas. El gobierno del Estado debe asignar cada año un presupuesto mínimo para la ejecución de obras como las descritas, enriquecido con: las participaciones federales, el apoyo de créditos y combinaciones con la iniciativa privada, en cualquier modalidad de mezclas financieras, de manera que sirvan para alcanzar las metas planteadas con la prioridad de que el recurso nunca salga del patrimonio y tutela del Estado.
TERCERA. Para garantizar la continuidad de las obras y evitar subejercicios presupuestales, es preciso disponer con antelación de un catálogo de proyectos ejecutivos debidamente jerarquizados que obligue a la asignación oportuna del presupuesto y a sabiendas de que, en todos los casos, habrá de requerirse el trámite de autorización ante el Gobierno Federal.
6.3 Cultura del agua
Para que las acciones de remediación sean exitosas, es primordial que la ciudadanía colabore para alcanzar el aprovechamiento óptimo del recurso hídrico, sin detrimento para otros usuarios ni el medio ambiente.
Es menester que se trabaje en programas de cultura del agua, con acciones permanentes, amplia cobertura social y en temas orientados a: prevenir el desperdicio en el consumo, reducir la contaminación de las aguas residuales, y respetar las obras hidráulicas destinadas al suministro del recurso y la mitigación de inundaciones. Se puede tomar como referente el programa que la CEA ha desarrollado desde hace algunos años en la materia [1] e incluir la participación de la SEP para que tenga un mayor alcance.
Los destinatarios de tales programas pueden identificarse en tres grupos:
- (a) ciudadanos vinculados a instituciones públicas o privadas, que reciban capacitación directa y ayuden a promover el ahorro y tratamiento del agua;
- (b) estudiantes escolarizados en todos los niveles académicos, que aprendan a valorar la importancia del recurso y la forma correcta de aprovecharlo; y
- (c) población en general (abierta), a la que se brinde información y se le oriente a través de distintos medios y formas de comunicación.
Los programas de cultura del agua deben insistir no sólo en el valor económico del recurso –según costos de suministro, distribución, tratamiento y reutilización, operación y mantenimiento de los sistemas– sino también en su valor intrínseco, vinculado a: higiene y salud, ecología, disponibilidad cercana e inmediata, a la cultura misma. Los ciudadanos deben también estar conscientes de este valor intangible y asumir las obligaciones inherentes al uso adecuado, conservación y justa distribución del recurso hídrico. Deben estarlo igualmente con respecto a los impactos adversos que pueda provocar un desabasto generalizado y a las precipitaciones extremas causantes de inundaciones y deslaves en áreas urbanas.
7. ACCIONES CONCRETAS RECOMENDADAS
Las acciones enunciadas en este documento requieren, para priorizar su ejecución, un Centro de Trabajo integrado por expertos y personal técnico dedicado que: realice estudios de campo y gabinete, determine alcances de cada acción (trabajos estructurales y no estructurales), evalúe costos y beneficios, establezca el programa de trabajo, así como forma de financiamiento de cada una. Sólo después de concluir esta fase de gran visión, se puede pasar a las etapas de: factibilidad, diseño, ejecución de obras (de haberlas) y puesta en marcha. En síntesis, las acciones recomendadas son:
En cuanto a DISPONIBILIDAD HÍDRICA:
(1) Los proyectos para abastecer agua potable desde fuentes cercanas, son: El Picacho, en el municipio de El Marqués; San Cirilo, en Pedro Escobedo; Santa Catarina, en Querétaro; y El Batán, en Corregidora.
(2) En el caso de las fuentes lejanas, se ubican tres proyectos más de agua superficial: Acueducto III, con obra de toma a la salida de casa de máquinas de la hidroeléctrica Zimapán; Cero Energía Plus, directo desde el río Lerma, en la zona de Amealco; y los proyectos del río Extoraz y el río Santa María, al norte del estado.
(3) Otra fuente son las aguas residuales, sometidas a tratamientos que las vuelvan aptas para el consumo humano y agrícola. Es primordial también la reposición de tuberías y conexiones dañadas en redes de agua potable de todas las áreas urbanas del estado, para evitar pérdidas por fuga que pueden exceder 40% del volumen abastecido. Otra opción para incrementar sustancialmente la oferta, es la recolección de agua pluvial en techumbres y patios, sobre todo de las zonas urbanas.
(4) Una alternativa para comunidades rurales de 2500 habitantes o menos, consiste en aprovechar las aguas subsuperficiales que discurren por arroyos y ríos de la entidad. Para asegurar su disponibilidad la mayor parte del año, se precisa la construcción de presas bajo tierra.
(5) Para asegurar la capacidad de almacenamiento de agua superficial en la entidad, se deben emprender acciones de protección a embalses y cuencas –como reforestación o control de torrentes– para reducir o evitar el aporte de sedimentos que colmatan los cuerpos de agua, y ayudar a que no ocurran crecientes súbitas que ocasionen daños a la población.
En cuanto a CALIDAD DEL AGUA:
(6) Con fines de ahorro, es fundamental reutilizar el agua en las ciudades, tanto en fraccionamientos nuevos como en viviendas y edificios de áreas existentes. Para lograrlo, se requiere la construcción de un sistema de drenaje doble, tanto a nivel municipal como doméstico.
(7) Las aguas reutilizadas, deben conducirse hacia plantas de tratamiento que, ubicadas zonalmente, produzcan de nuevo agua apta para contacto humano (según la NOM 003). Se debe evaluar la posibilidad de volver a aprovechar el agua tratada, y redistribuirla mediante una red propia.
(8) Como alternativa para sanear demasías de las plantas tratadoras, se propone un protocolo de saneamiento biológico en cauces de arroyos y ríos, para que: disminuya malos olores, reduzca la carga orgánica y elimine patógenos, todo de forma natural y atóxica. Así, el agua residual podría ser reutilizada, asegurando además el caudal de los ríos y recuperando procesos biológicos y servicios ecosistémicos.
En cuanto a INUNDACIONES:
(9) Las opciones para mitigar problemas de inundación urbana son: (a) construir todas las obras de control faltantes (presas y bordos) para retener en forma parcial o total las crecientes que puedan ocasionar daños aguas abajo; (b) habilitar una red eficiente de drenes y colectores que permita el desalojo rápido y oportuno de las excedencias pluviales; y (c) habilitar zonas de regulación (o inundación controlada) para reducir el impacto de las acumulaciones súbitas.
En cuanto a GESTIÓN Y CULTURA DEL AGUA:
(10) Se propone la creación del Centro de Gestión del Agua, en un espacio como la Universidad Autónoma de Querétaro, donde se habiliten plataformas de gestión en los ámbitos científico y social. Los objetivos de este centro son: (a) identificar y analizar las causas de los daños en materia de agua, con base en indicadores y precursores; (b) hacer el monitoreo de variables mediante teledetección e in situ; y (c) acoplar información a modelos para cuantificar posibles impactos adversos.
(11) Es menester que se trabaje en programas sobre cultura del agua, con presencia y acciones permanentes, amplia cobertura social y sobre temas específicos, orientados: a prevenir el desperdicio en las formas de consumo, a evitar o reducir la contaminación de las aguas residuales, y a respetar las obras hidráulicas destinadas al suministro del recurso y la mitigación de inundaciones. Se puede tomar como referente el programa que la CEA ha desarrollado desde hace algunos años en la materia e incluir la participación de la SEP para que tenga un mayor alcance.
REFERENCIAS
[1] Anuario económico Municipal, Querétaro (2019), consultado en el sitio internet: www.municipiodequeretaro.gob.mx) [2] PROAQUE (Promotora para el Abastecimiento de Agua a el Estado de Querétaro A.C.), Proyecto: CERO ENERGÍA PLUS, Querétaro, México, 2004. [3] INEGI, Anuario estadístico y geográfico de Querétaro, 2016. [4] CONCYTEQ-CQRN, El sistema de agua en la Región Querétaro de la Cuenca Lerma-Chapala. Diagnóstico, ISBN 968-5402-01-9 (Toda la obra), Querétaro, México, junio del 2003. [5] Álvarez, S. M., Presas bajo tierra (2020), ISBN: 978-607-97913-9-1, Casablanca Ediciones, Querétaro, México, 2020. [6] CONCYTEQ, Saneamiento de las aguas del río El Pueblito (2013), Boletín electrónico N°5, Querétaro, México, marzo del 2013.